Te escribo porque todavía me doles, porque todavía te quiero, porque todavía me cuesta dejarte atrás.
Te escribo porque te extraño, porque quisiera encontrarme a tu lado y sentir tu calor, tus silencios, tus caricias.
Te escribo porque las noches de primavera me hacen acordar a vos. Porque eras el sol que yo buscaba continuamente para que me dé calor.
Qué difícil es seguir adelante.
Mucho meses inventé tu ausencia. Supuestamente no me importabas, te había olvidado y había seguido hacia adelante. Qué fácil es autoengañarse, sobre todo cuando se está sumergido en la rutina diaria que te permite no pensar.
Hoy te extraño, y no te das idea cuanto. Hoy me gustaría escribirte... Pero el miedo y el orgullo no me dejan. Quiero encontrarte, darnos cuenta que nos equivocamos y darnos otra oportunidad. Pero sé que es prácticamente imposible.
Me gustaría que sepas que siempre, y cada día que estuve con vos, te ame más de lo que creías. Porque sé que se sintió al revés, pero a veces el enojo no me deja expresar mis sentimientos.
Esos últimos días en los que no respondí tus "te amos" fue solo por enojo, por creer que eras vos el que no me amaba a mi.
Pero hoy no nos culpo. Fuimos adolescentes y personas en crecimiento que se acompañaron y trataron de mejorarse a sí mismas y al otro.
Me enseñaste a ser feliz con otra persona y eso no me lo va a sacar nadie.
Gracias, siempre gracias.
Perdón por lo mío, yo te perdono por lo tuyo.
Bianca
25/09/18
Pd: la anteultima vez que hablamos te dije que nunca me lastimaste. Te mentí. Los dos nos lastimamos, pero nos queríamos y lo dejamos pasar. Vos fuiste más sincero al no aclarármelo a mí.
Espero algún día seguir adelante o al menos encontrarte nuevamente en mi camino.
Adiós.
Poético blog, te animo a continuar. Saludos.
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